¿Qué es y cómo evitar la Toxoplasmosis?

La Toxoplasmosis es una enfermedad ocasionada por el parásito Toxoplasma Gondii. En muchas ocasiones la enfermedad es asintomática, es decir, no muestra síntomas visibles o como mucho se presenta como una gripe. 

Sin embargo, si se contagia una persona que tiene las defensas inmunitarias bajas o una mujer embarazada las consecuencias pueden ser más graves. En este último caso, la probabilidad de que la enfermedad se transmita al feto es más baja en el primer trimestre de embarazo, pero por el contrario el riesgo para el feto es más grave. En el tercer trimestre ocurre lo contrario, la probabilidad de contraer la enfermedad es más elevada pero la sintomatología es más leve. 

Los riesgos para el feto han alimentado durante años el miedo de las mujeres embarazadas de vivir con un gato y muchas mascotas han sido tristemente abandonadas por esta razón. Para dejar de alimentar este miedo, a continuación explicaremos cómo se realiza el contagio y qué precauciones hay que tomar para seguir viviendo con normalidad con nuestro gato, incluso en el caso de personas inmunodeprimidas y de mujeres embarazadas. 

¿Cómo se contagia? 

1.    Teniendo contacto oral con tierra, agua y hortalizas contaminadas.
2.    Comiendo carne cruda o poco hecha contaminada.
3.    Teniendo contacto oral con heces de gato contaminadas.
4.    Por transmisión congénita (de madre a hijo).

¿El gato es portador? 

El gato es la única especie animal que puede eliminar el parásito con las heces aunque muchos animales, entre ellos el ser humano, pueden ser portadores del mismo mediante la presencia de quistes microscópicos en los músculos.

Pero para que se produzca esta transmisión de gato a persona, deben darse muchas coincidencias:

•    El gato debe infectarse comiendo un ratón, un pájaro, otro animal o carne cruda previamente contaminada.
•    El gato casero que no sale de casa y que come alimentación preparada, no se puede infectar– 
•    Si el gato se infecta, sólo libera el parásito en las heces una vez en su vida y durante unas pocas semanas. Aunque se infecte de nuevo, ya no volverá a liberar el parásito.
•    Para que el parásito de las heces sea contagioso, éstas tienen que estar en contacto con el aire más de 24 horas. Limpiando la bandeja a diario, este riesgo no existe.
•    Para infectarse con este parásito, se tienen que manipular las heces con las manos y tiene que haber contacto oral con las mismas. Limpiando la bandeja con pala y con guantes a diario, este riesgo no existe.

¿Cómo podemos evitar el contagio? 

•    Lavarse las manos varias veces al día. Hay que ser riguroso con nuestra propia higiene.
•    Limpiar a diario la bandeja del gato ayudados con una pala.
•    No dar carne cruda al gato de casa.
•    El gato no debe salir de casa ni poder cazar presas como pájaros o ratones.
•    Si tienes jardín y piensas trabajar en el, procura llevar guantes.
•    No comer carne cruda o poco hecha, y quitar la piel o lavar las hortalizas antes de consumirlas.

Con estos consejos podrás llevar una vida totalmente normal con tu mascota. Esta enfermedad no debe ser causa de abandono, por ello cuanto más rigurosos seamos con la higiene menos probabilidades existirán de contagio.