Primera noche de mi perro en casa

A lo largo de la vida con tu inseparable compañero te enfrentarás a muchas primeras veces, primeras veces que recordarás con mucho cariño y otras que no tanto. La primera noche en su nuevo hogar será sin duda una de las noches más memorables que habéis pasado, ya sea porque no te dejó dormir o ya sea porque no pudiste hacerlo de lo emocionado que estabas.

Este momento puede ser muy diferente dependiendo, por ejemplo, de la edad del perro. Comencemos con el cachorro:

Si es un cachorro...

¿Has visto cuán tímido es y lo divertido que parece con sus torpes movimientos?

Ya ha conocido lo que será su hogar y ha danzado libremente por las dependencias de la casa e incluso le hemos habilitado un "rincón especial". Si no has consultado el artículo titulado "La llegada a casa" te recomendamos que lo leas, ya que te resultará de gran ayuda.

¿Sabes por qué es tan estresante la primera noche de un cachorro en casa?

Vivía en otro lugar junto con su madre y sus hermanos y ahora de repente todo es diferente. La mayoría de cachorros son adoptados alrededor de los dos meses de vida, es entonces, después de haber pasado tantos días con su mamá y sus hermanos, cuando el cachorro se siente totalmente desorientado en tu casa y en los momentos de soledad (las noches) puede empezar a llorar. Lo que está experimentando es estrés y nosotros lo tendríamos también si nos ocurriera lo mismo. Sé tolerante: este comportamiento es muy común y requiere de nuestra paciencia y cariño.

  • Comenzaremos colocando su camita en un rinconcito sin mucho alboroto y donde te asegures de que va a descansar como un rey. Puede ser en tu habitación, en una habitación solo para él, en el salón, en la cocina... Las posibilidades son muchas y elegir depende de ti. Ten en cuenta que muchos cachorros (y perros adultos) se quedan más tranquilos si al principio, desde su camita, pueden ver a sus nuevos papis.

    Cuando el cachorro ya se haya adaptado a todas las novedades, entre el cambio de casa, de familia y de rutina, se podrá desplazar poco a poco su camita hasta el lugar definitivo que tenías pensado. Lo que nunca hay que hacer es llevarlo a la cama a dormir contigo si después de un mes vas a querer educarlo para que duerma en su cama. La coherencia será una parte fundamental de la educación de tu cachorro. Así que, ya sabes, hay que hacer de tripas corazón y cuanto antes comiences con la educación mejor. No olvides que un animalito bien educado te proporcionará mayor felicidad y estabilidad.

  • Si para su rinconcito, pudieras conseguir un trapo o una mantita que huela a su madre y sus hermanos sería un punto a tu favor: un olor conocido en un ambiente totalmente nuevo puede ayudarle a disminuir el estrés.

  • Algunos cachorros se quedan más tranquilos si, en su rinconcito, además de una mantita se le deja su trasportín con la puerta abierta. Lo podrán utilizar para refugiarse si se sienten inseguros.

  • Déjale a disposición algunos juguetes. A pesar de que el primer día no tenga tiempo para jugar con todos ellos, estar rodeado de peluches seguramente le entretendrá en el caso de que se despierte en mitad de la noche. Un cachorro siempre tiene ganas de jugar. De este modo si se despierta hay menos probabilidades de que te busque para jugar y se dedique en cuerpo y alma al peluche que previamente le dejaste.

  • Procura haberle dado una buena cena para que se vaya a la cama con la barrigota llena y asegúrate de que haya hecho sus cositas antes de ir a dormir. Igualmente cuando te levantes por la mañana es probable que tendrás sorpresitas: todavía no controla bien sus necesidades, así que pon unos periódicos cerca y listo.

  • Justo antes de dejarlo en su cama, evita subir su nivel de excitación montando una sesión de juego super-divertida. Reserva esta sesión para otro momento: ahora es mejor que el cachorrito se vaya relajando mientras baja el ritmo de actividades a su alrededor y toda la casa se prepara para ir a dormir.

  • Muchos cachorros se relajan también si se enchufa un difusor de feromonas para perros cerca de su camita. Pero antes de lanzarte a comprarlos consulta con tu veterinario: te explicará cómo funcionan.

  • Cuando hayas hecho todos estos preparativos te puedes ir a la cama, pero cuidado: aquí empieza la parte más difícil. Cuando estés en la cama y el perro comience a llorar tendrás que ser "fuerte" e ignorarlo o aprenderá a llorar para llamar tu atención. No te preocupes: pronto se cansará y conseguiréis descansar. Las siguientes noches serán mucho más tranquilas. Sin embargo, si tienes el cachorro a la vista y ha empezado a llorar en el medio de la noche, una mirada rápida te asegurará de que todo va bien: algunos cachorros se despiertan y lloriquean porque tienen que hacer sus necesidades.

A lo mejor no ha sido la noche en la que hayas dormido más pero pronto la recordarás con algo de añoranza y verás que pronto se acostumbró al que iba a ser su verdadero hogar.

Si es un adulto...

En el caso de un perro adulto es muy distinto. Verás cómo ya tiene su personalidad más que formada así que lo primero que debes hacer es preguntar a su cuidador, él sabrá asesorarte y jugarás con ventaja ya que podrás conocer al perro antes de que el perro te conozca a ti y, si es posible, créale un espacio para dormir parecido al que tenía antes.

Igualmente, a pesar de las precauciones, la primera noche será un mar de dudas tanto para ti como para él. Es difícil prever cómo reaccionará al cambio, sobre todo si has adoptado un perro de perrera. ¿Se pondrá a aullar? ¿Intentará escapar? ¿Destrozará el sofá? Con estas dudas, lo mejor será no dejarle toda la casa a su disposición.

Además, a pesar de ser adulto, al comienzo y sobre todo la primera noche será un tanto inseguro y echará de menos aunque no lo parezca su antiguo hogar, pero pronto encontrará su nuevo espacio, así que para aumentar su grado de seguridad habitúale desde el principio a su nuevo rincón. Para crear este espacio y prepararte a pasar una noche tranquila puedes seguir muchos de los consejos que valen también para cachorros y recuerda que una cama cómoda, tranquilidad y paciencia por tu parte es lo que más necesitará para descansar.

Un perro adulto, sobre todo si es de perrera, puede venir "con equipaje", no olvides que tienes siempre profesionales que podrán ayudarte si en algún momento no consigues adaptarlo al nuevo ambiente, aunque estamos segurísimos de que se amoldará a su nueva familia tan pronto como los conozca.

Las primeras noches pasarán volando, siendo pacientes y destilando amor, conseguiremos un animal respetuoso con el descanso.