Buddies, el valor del vínculo entre perros y menores tutelados

El hombre y el perro siempre han tenido una relación especial. Con ellos nos emocionamos, sentimos y nos comunicamos. Nos devuelven a nuestro estado primigenio y logran conectarnos con la naturaleza y equilibrar nuestro cuerpo y mente.

Estas sensaciones tienen una explicación científica. Fue el biólogo americano, Edward O. Wilson, quien demostró el fuerte vínculo del ser humano y los animales con su teoría de la biofília, con la que apuntó que los humanos tienen una afinidad innata por todos los seres vivos y lo natural.

También los beneficios del contacto con los animales pueden relacionarse con parámetros fisiológicos concretos. El contacto con un perro, con el cual se ha establecido un vínculo afectivo hace que liberemos oxitocina (la hormona relacionada con el placer), endorfinas (un neurotransmisor relacionado con la felicidad y el bienestar) y reduce los niveles de cortisol en sangre, este último indicador fisiológico del estrés.

Terapia para adolescentes tutelados

Con estas buenas razones es indiscutible el poderoso efecto que puede tener la compañía de un animal en el ser humano. Por ello, la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) del Departament de Benestar Social i Família y la Fundación Affinity han impulsado Buddies, un programa pionero de terapia cognitiva asistida con animales de compañía y dirigida a adolescentes tutelados. Y es que la misión de la Fundación Affinity sigue siendo la de investigar y divulgar los beneficios que existen entre personas y animales de compañía y el compromiso de seguir llevando a cabo proyectos de acción social.

De hecho, no es la primera vez que la Fundación pone en marcha un programa de Intervención Asistida con Animales de Compañía (IAA). En el año 1993 y junto con el Departament de Justicia de la Generalitat de Catalunya se implantó en los centros penitenciarios un programa pionero en el mundo que consistía en la introducción de perros dentro de los Centros penitenciarios. En él, los internos trabajaban en el adiestramiento de animales para así aprender nuevos conocimientos, mejorar su autoestima y su integración en la sociedad. Este proyecto continua en la actualidad con 14 Centros Penitenciarios y 33 perros que viven y normalizan las instituciones penitenciarias.

Por su parte, Buddies está destinado a adolescentes que residen en Centros Residenciales de Acción Educativa (CRAE). En estos centros conviven niños y jóvenes que han padecido situaciones de maltrato, negligencia, abandono o falta de atención por parte de sus familias. Frente a esta experiencia requieren una atención especial y otro tipo de necesidades educativas y asistenciales que otros chicos y chicas de su edad.

Aprender jugando

Durante las doce semanas que dura el programa, los adolescentes aprenden a educar cuatro perros, previamente seleccionados a partir de una metodología que se basa en el adiestramiento en positivo y que hace hincapié en el bienestar del animal y de su instructor (los menores). A medida que pasan los días el vínculo entre ellos es cada vez más fuerte y los beneficios del programa Buddies se perciben semana tras semana:

  • Los adolescentes trabajan en una actitud positiva ante la sociedad, mejoran su comunicación y la capacidad de expresar sus sentimientos y emociones.
  • El contacto con el perro les ayuda a aprender lecciones básicas, que después pueden extrapolar a otros ámbitos de la convivencia y mejorar su estado emocional.
  • Se nota una mejora física y mental de los menores, aumentando su autoestima y la confianza en sí mismos.
  • El programa también tiene efectos en su capacidad de autocontrol y tolerancia ante situaciones y experiencias frustrantes.

Todos estos logros se consiguen ya que los perros son un animal de compañía ideal para este tipo de terapia porque no juzgan a los menores, los aceptan tal como son y no guardan rencor, además reaccionan ante sus estados de ánimos siempre atentos a sus necesidades. Eso sí el programa trabaja con perros de ciertas características. Aquellos que disfrutan especialmente del contacto social, les gusta trabajar para conseguir una recompensa (comida, juego o caricia), que son obedientes y sin ningún tipo de reactividad, pacíficos.

Además de la ayuda inestimable que brindan los perros a los niños y jóvenes, el programa Buddies cuenta con un equipo de profesionales de Terapias Asistidas con Animales de Compañía de la Fundación Affinity, que trabajan con los diez menores tutelados de entre 14 y 18 años; así como con la dirección, los psicólogos y educadores del CRAE y la Cátedra Fundación Affinity de la UAB.

No te pierdas nuestro vídeo sobre este proyecto pionero de terapia asistida con animales de compañía y respaldado por la Fundación Affinity y la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) de la Generalitat de Catalunya.