Hazte voluntario de una protectora

Siempre has tenido mascota en tu familia o siempre has soñado con tenerla. Te encantaría llegar a casa y que algún sabueso o algún gatuno viniera a saludarte. Si tuvieras un perro lleno de energía sí que te escaparías a aquella montaña todos los domingos o simplemente quieres cuidar de tu gato y disfrutar con él viendo series de tele tumbados en el sofá…

Pero claro: pasas demasiadas horas en la oficina, estás cada mes en una ciudad distinta y apenas puedes lograr cuidar de ti mismo... ¡Como para cuidar de un compañero! Él necesitará responsabilidad, rutina y unos padres con las ideas claras y si realmente, cuando reflexionas sobre la posibilidad de adoptar no terminas de verlo claro, espera un poco.

Pero, a sabiendas de que no es el momento deseas estar junto a ellos, sentir de nuevo esa satisfacción emocional que produce tener un animal o disfrutar ayudándoles, nosotros conocemos una solución temporal hasta que puedas adoptar definitivamente: ¡ser voluntario en una protectora de animales!

Pasos para ser voluntario en una asociación protectora de animales:

Primero. Localiza la protectora.

Internet es la herramienta perfecta, las asociaciones suelen tener toda la información en la red y siempre es útil dar un paseo digital antes de ir, así que "googlealo" y encuentra las asociaciones de defensa de los animales que funcionen más cerca de tu zona.

Segundo. Contacta con ellos

Cada asociación de protección animal tiene su propia política a la hora de seleccionar el voluntariado, contacta con ellos por teléfono o correo y te informarán sobre todo lo que necesitas tener en cuenta antes de ir.

En otras ocasiones puedes enviar una solicitud que descargarás desde la web y se pondrán en contacto contigo, también existen otras protectoras que organizan quedadas basadas en las solicitudes entregadas y revalúan las cualidades de los potenciales voluntarios.

Tercero. La formación de los voluntarios

Para ser voluntario hacen falta ganas e ilusión, pero también hay que estar formado. En la protectora hay infinidad de puestos por cubrir. En algunas te impartirán un curso informativo donde conocerás más a fondo la labor que desempeñan, sus objetivos, cómo se organizan y cual puede ser tu papel dentro de la organización. Con un poco de empeño serás el voluntario del año.

¡Ya eres voluntario!

Si piensas que ser voluntario se reduce a dar paseos y acariciar durante horas a un gato persa, estas un poco confundido. Lo cierto es que en estos centros toda ayuda es poca y entre los puestos que existen podrías ayudar atendiendo stands informativos o realizando el seguimiento de los perros adoptados para garantizar su bienestar, también puedes desarrollar labores administrativas y sobre todo trabajos de mantenimiento de las instalaciones y del cuidado de los animales. Podrás colaborar en el traslado y cuidado de perros enfermos, acoger temporalmente a cachorros y perros adultos en tu casa, etc.

Pero claro, esta es solo la manera de colaborar dentro de la asociación, también puedes ayudar de muchas maneras como por ejemplo organizando un mercadillo para recaudar fondos, montando un concierto en beneficio de la protectora o siendo una casa de acogida. Anímate, échale ingenio y ganas y sé proactivo. Seguro que muchas de las protectoras te escuchan si tienes un plan para ayudarles.

La recompensa

Desde el primer día al salir de la asociación ya no verás el mundo de la misma manera.

Aprenderás mucho sobre los animales. Seguro. Pero también aprenderás muchas cosas sobre el ser humano que quizás desconocías o no querías conocer.

Además, ser voluntario puede ser una manera para darse cuenta realmente de qué quiere decir: "cuidar de una mascota", y sobretodo, te ayudará a aclarar las ideas si estás indeciso.

Trabajarás para intentar transformar una injusta realidad, lucharás por una causa en la que crees y eso otorgará más oportunidades a estos animales con los que compartirás muchos momentos.

Ser voluntario es un trabajo que se paga con adopciones; cuanto más animales sean adoptados, más rico serás.