Regalar un perro o un gato en navidad ¿Buena o mala idea?

El tiempo vuela y las ideas sobre qué regalar en Navidad se van agotando a cada año que pasa. Seguramente, esta vez te gustaría sorprender con algo especial, ilusionante, inesperado…

Si estás pensando en regalar un perro o un gato por Navidad, antes de tomar la decisión te proponemos un juego.

Te invitamos a emparejar cada una de las declaraciones de la columna de la izquierda con las condiciones y premisas que se plantean en la columna de la derecha. Fácil, rápido y, sobre todo, útil para reflexionar.

Condiciones Premisas
"El piso que vimos el otro día era ideal, pero el contrato dice que no se aceptan mascotas" Necesidad de consenso familiar: todos los miembros deben estar dispuestos a responsabilizarse del animal
"Mi gran pasión es viajar" El 43% de perros y el 40% de gatos abandonados durante 2014 habían sido regalados a sus propietarios
"¿No quieres que tengamos un perro o un gato porque dan mucho trabajo? Pues ya lo cuidaré yo" Predisposición a asumir determinadas limitaciones
"¡Los cachorros son irresistibles…!" La Navidad: mucha celebración y poca tranquilidad
"Pienso que la llegada a casa de un gato o un perro debería prepararse con casi tanto esmero como la llegada de un bebé" Estilo de vida compatible con una mascota
"Durante las fiestas, tanto ajetreo de invitados, comidas familiares, regalos y villancicos puede ser abrumador para cualquier animal" La educación de un cachorro requiere mucho tiempo y dedicación
"Me considero una persona defensora de los derechos de los animales. Nunca fomentaría el abandono" Los preparativos son importantes
Al final del artículo te mostramos la solución de este juego.

No te sumes al abandono

A la luz de las cifras recogidas en el último Informe sobre Abandono y Adopción de la Fundación Affinity, desde nuestra fundación recomendamos que la decisión de regalar un animal de compañía por Navidad se tome con responsabilidad y se eviten las compras o adopciones impulsivas.

Antes de regalar

Incorporar un perro o un gato a la familia es algo que influirá sobre el funcionamiento y las dinámicas familiares durante los siguientes 10 años o más. La decisión debe ser consensuada entre todos los miembros, que tienen que estar dispuestos a asumir su parte de responsabilidad en el cuidado del animal. Además, es importante tener en cuenta que:

  1. La persona que recibe la mascota debe haber expresado su claro deseo de convivir con un animal de compañía y tener la capacidad para cuidar de él de forma responsable.

  2. Si el regalo está dirigido a un niño, es fundamental saber que su interés por la mascota puede decrecer una vez agotado el factor novedoso.

  3. Es importante que la persona objeto del regalo haya podido participar en el proceso de búsqueda y selección de la mascota. Esta participación favorece:
    • La creación de un vínculo afectivo entre propietario y animal
    • La elección correcta: porque permite sintonizar el estilo de vida del propietario con las necesidades físicas y el temperamento del perro o gato escogido
    • La adquisición de valores vinculados al respeto por los animales y la defensa de sus derechos: sobre todo en los procesos de adopción, en los que el futuro propietario toma contacto con la realidad de las protectoras y los refugios de animales
  4. La adopción de un cachorro debe producirse a una edad concreta y es probable que ese momento no coincida con la Navidad: si se trata de un cachorro de perro, hay que procurar que la adopción se produzca alrededor de la 8ª semana de vida y siempre antes de los tres meses. En el caso de los gatos, antes de la 7ª semana de vida. De esta manera, pueden evitarse problemas de socialización que marcarían negativamente el comportamiento del perro o el gato durante el resto de su vida.

  5. Durante el periodo de adaptación del animal al nuevo hogar el ambiente en casa debe ser tranquilo, las visitas de familiares y amigos deben moderarse y hay que intentar mantener una cierta rutina de hábitos y horarios.

La Navidad, pues, puede no ser el momento más oportuno para incorporar un perro o un gato a la familia. En cualquier caso, si estás decidido a hacerlo, te recomendamos que optes por la adopción y brindes una segunda oportunidad a algunos de los miles de animales que la necesitan.

¿Has emparejado correctamente las condiciones vs. premisas?

Condiciones Premisas
1. "El piso que vimos el otro día era ideal, pero el contrato dice que no se aceptan mascotas" 3. Necesidad de consenso familiar: todos los miembros deben estar dispuestos a responsabilizarse del animal
2. "Mi gran pasión es viajar" 7. El 43% de perros y el 40% de gatos abandonados durante 2014 habían sido regalados a sus propietarios
3. "¿No quieres que tengamos un perro o un gato porque dan mucho trabajo? Pues ya lo cuidaré yo" 1. Predisposición a asumir determinadas limitaciones
4. "¡Los cachorros son irresistibles…!" 6. La Navidad: mucha celebración y poca tranquilidad
5. "Pienso que la llegada a casa de un gato o un perro debería prepararse con casi tanto esmero como la llegada de un bebé" 2. Estilo de vida compatible con una mascota
6. "Durante las fiestas, tanto ajetreo de invitados, comidas familiares, regalos y villancicos puede ser abrumador para cualquier animal" 4. La educación de un cachorro requiere mucho tiempo y dedicación
7. "Me considero una persona defensora de los derechos de los animales. Nunca fomentaría el abandono" 5. Los preparativos son importantes

¡Recuerda! Los perros y los gatos son animales que requieren cuidados específicos. La decisión de integrarlos en una familia implica un compromiso a muchos niveles. Por eso, no debe ser tomada a la ligera. La impulsividad es mala consejera.