Cuando pasees con tu perro no ensucies ni contamines

Vivir en una sociedad tiene muchas ventajas pero implica también el respeto de algunas normas básicas de conducta y educación que ayudan a convivir en armonía con los demás. Muchas de estas normas se basan en el simple sentido común, otras en verdaderas leyes y ordenanzas, pero todas tienen como objetivo el respeto de los demás y del espacio común para vivir sin tensiones ni conflictos.

Los perros defecan de media dos veces al día

​­Recoger las deposiciones del perro no solo es un acto de civismo: en la mayoría de casos se trata de una obligación y su incumplimiento prevé un sanción.

Espacios verdes

No dejes que el perro entre y/o haga sus necesidades en los espacios verdes donde está claramente señalizado que se prohíbe el acceso a los perros. Que el perro orine en la hierba puede parecer un acto inocuo e incluso beneficioso para las plantas. Sin embargo la orina de los perros no es buena para regar el césped que con el tiempo puede volverse amarillento o incluso morir.

Espacios para niños

No dejes que el perro entre en los espacios designados para niños y sobre todo, si por un despiste consiguiera entrar, procura que no haga sus necesidades allí. Incluso cuando se recogen las heces, pueden quedar algunos residuos en el suelo donde los niños juegan con las manos. Si el perro no tiene las desparasitaciones al día, estos residuos pueden vehicular parásitos transmisibles a los niños. En muchos casos, están previstas también sanciones por dejar que el perro entre, orine o defeque en los parques para niños.

Botellas de agua anti­perro​

Seguramente habrás visto algunas personas poner botellas llenas de agua o esparcir un polvo amarillo fuera de puertas y portales y te habrás preguntado el porqué. Son medidas que la gente adopta para evitar que los perros orinen en las paredes. Sin embargo, las personas no recurrirían a estas medidas si los propietarios de perro controlaran los lugares donde dejar que el perro orine. Así que fachadas de edificios, puertas y portales, así como los coches de los demás no suelen ser lugares adecuados para que el perro orine. Mejor dejar que lo haga en los árboles. Además, en general hay que evitar que el perro cause daños o ensucie los espacios públicos.

Las fuentes son de todos

No dejes que el perro beba directamente de una fuente: por una cuestión higiénica no es aconsejable beber de la boca de una fuente que un perro acaba de lamer. Así que mejor recoger el agua con un bebedero portátil y dejar que el perro beba de allí.

Horas de descanso

Respetar el descanso de los vecinos es una obligación y los ruidos molestos a menudo son motivos de quejas o denuncias. Si tienes un perro que ladra mucho por la razón que sea, ponte en contacto con un etólogo cuanto antes.