Curiosidades que no conocías del sentido del olfato de los gatos

Curiosidades que no conocías del sentido del olfato de los gatos

Quizá el olfato no es el sentido del gato del que más se habla, y se da más importancia a la visión o el oído. Sin embargo, para los felinos el olfato es vital para comunicarse y relacionarse con su entorno. Descubre uno de los sentidos más complejos y misteriosos de los gatos y algunos consejos a tener en cuenta para su bienestar.

Los gatos tienen un olfato mucho más desarrollado que el nuestro, el cual les permite explorar el ambiente de una forma que puede resultarnos, de buen principio, difícil de entender. El porqué es que gracias a su sistema olfativo, los gatos analizan no solo los olores que nosotros percibimos, sino también otras señales químicas, llamadas feromonas.

Estas últimas son mucho más que olores. De hecho, son mensajes que se transmiten entre individuos de la misma especie y que se captan tanto en la mucosa olfatoria como en un órgano especial, llamado vomero-nasal, y que está ubicado entre paladar y fosas nasales.

Los gatos producen feromonas en diferentes partes de su cuerpo como, por ejemplo, alrededor de la boca, en la región temporal, en las mejillas, entre las almohadillas plantares, en la base de la cola y cerca de las glándulas mamarias.

Por otro lado, estas feromonas no tienen todas la misma función. Algunas sirven para marcar el territorio, otras tienen funciones sexuales, o para apaciguar y para transmitir mensajes de alerta. Por ejemplo, las que los gatos depositan cuando se rascan con las uñas o cuando se frotan con la cara en las esquinas de los muebles, en las puertas o en otros individuos que viven en casa, sirven tanto para comunicarse con otros gatos como para reconocer su entorno y sentirse seguros.

La presencia de feromonas u olores que suponen una amenaza para el gato o la imposibilidad de dejar sus marcas olfativas tranquilizadoras en el ambiente pueden provocar la manifestación de conductas inadecuadas como el marcaje con orina, el rascado inadecuado o pueden favorecer el desarrollo de enfermedades relacionadas con el estrés (Ellis et al., 2013). Por esta razón habría que prestar especial atención en no alterar las señales olfativas y químicas que un gato deposita en su ambiente, y también cuando se introducen nuevos olores en el entorno del gato.

Para evitar situaciones indeseadas con nuestros felinos conviene tener en cuenta estos consejos:

  • Dejar a disposición del gato rascadores adecuados colocados en sitios estratégicos de la casa para que pueda depositar allí su olor rascando con las uñas, en vez arañar superficies inadecuadas.

  • Evitar limpiar las zonas donde el gato ha realizado el marcaje facial (Ellis et al., 2013) o como mínimo no eliminar continuamente estas marcas que contribuyen a generar su sensación de seguridad, teniendo en cuenta que los gatos suelen frotarse principalmente en puertas y las esquinas de los muebles.

  • Limpiar los lugares donde el gato duerme de uno en uno. De manera que siempre quede como mínimo un lugar para descansar que tenga el olor del gato (Ellis et al., 2013) y, en general, es recomendable limpiar las diferentes partes del territorio del gato en momentos diferentes, garantizando así la presencia en todo momento de olores significativos para él (Clark y King, 2008).

  • Prestar atención al uso de desinfectantes y otros productos de limpieza que puedan alterar de manera significativa las informaciones olfativas y químicas, que el gato asocia a un ambiente familiar y seguro, como el rastro de sus propias marcas corporales (Clark y King, 2008).
  • Tips #1. Para respetar el delicado sentido del olfato del gato, es preferible evitar el uso de arenas perfumadas.

  • Rociar los objetos nuevos con el espray del análogo sintético de las feromonas faciales del gato. Estas feromonas simulan las feromonas naturales que los gatos depositan en los objetos cuando se frotan con la cara y poseen un efecto relajante cuando el gato se encuentra en situaciones nuevas o estresantes (Griffith et al., 2000). Como alternativa se pueden frotar los objetos nuevos con un trapo que haya sido restregado en las mejillas del gato durante una interacción positiva con las personas (Ellis et al., 2013). Además, en situaciones potencialmente estresantes como mudanzas, cambios en el mobiliario de la casa o la llegada de animales nuevos puede ser útil recurrir también al uso de las feromonas faciales sintéticas disponibles en difusor para enchufar.
  • Tips #2. El uso de las feromonas faciales sintéticas puede ser una herramienta de enriquecimiento ambiental especialmente importante para gatos miedosos y ansiosos (Mills, 2005; Pageat y Gaultier, 2003).

  • No es aconsejable introducir olores externos y desconocidos en el espacio más intimo del gato, por ejemplo, dejando las bolsas de la compra en la entrada de la vivienda (Ellis et al., 2013).
  • Tips #3. Exponer un gatito a olores nuevos de manera positiva y gradual les ayuda a volverse más tolerantes hacia los olores nuevos una vez sean adultos (Ellis et al., 2013).

  • No castigar nunca el gato por dejar sus marcas olfativas en su territorio (Heath, 2005).

  • En una mudanza o en el momento de ser adoptado por su nueva familia es importante que el gato tenga a disposición objetos que tengan su olor y que procedan de su antiguo territorio, como por ejemplo su camita (Ellis et al., 2013). Esta estrategia puede reducir el nivel de estrés también cuando se lleva el gato al veterinario.

Si quieres saber más sobre el uso de los olores para enriquecer el ambiente del gato, consulta nuestro artículo: ¿El gato en casa necesita estimulación sensorial?