La causa

¿Qué es #AnimalesNoSonCosas?

#AnimalesNoSonCosas es la causa de la Fundación Affinity que junto a otras entidades y personas llevamos años defendiendo. Queremos que los animales dejen de ser considerados “cosas” por el Código Civil español, y sean considerados como seres vivos que sienten. Esto ya es así en la Unión Europea, desde 2009, cuando se modificó el Tratado de Funcionamiento y posteriormente otros países como Austria, Alemania, Suiza, Francia y Portugal han hecho lo propio.

El 20 de abril de 2021, el Congreso de los Diputados ha aprobado la Proposición de Ley de modificación del Código Civil, la Ley Hipotecaria y la Ley de Enjuiciamiento Civil, para que los animales dejen de ser considerados bienes y pasen a ser seres sintientes.

Si la proposición termina su tramitación parlamentaria, los animales dejarán de ser considerados cosas o bienes a efectos jurídicos. Adicionalmente, en esta sesión parlamentaria también se ha manifestado la intención de tramitar futuras propuestas como la ley estatal de protección animal.

Hay problemas como el abandono, o situaciones como los embargos y las separaciones, entre otros, en que los animales están poco protegidos y se consideran una mera propiedad. Por esta razón, la modificación en el Código Civil garantizará sus derechos y su bienestar, el primer paso es que se consideren seres vivos con capacidad de sentir.

El Congreso respalda la ley para que los animales dejen de ser cosas

La campaña

En este accidente Max fue tratado cómo una cosa

¿Cómo crees que son considerados los animales de compañía ante el Código Civil?

Lanzamos una encuesta el pasado mes de mayo y preguntamos a un colectivo representativo del país las siguientes preguntas:

¿Sabes que el código civil considera a los animales como cosas/objetos y no como seres vivos con capacidad de tener sentimientos?

¿Hasta qué punto estás a favor de cambiar el código civil español para que los animales dejen de estar considerados como cosas?

¿Crees que los políticos deberían ocuparse de legislar a favor del bienestar de los animales?

¿Consideras que en otros países se trata a los animales de compañía, en concreto perros y gatos con más respeto que en España?

¿Crees que los animales de compañía, en concreto los perros y gatos, tienen sentimientos?

En caso de sufrir accidente de tráfico no existen protocolos de rescate o salvamento para los animales de compañía (perros/gatos) que viajan en los vehículos. ¿Hasta qué punto estás de acuerdo con eso?

Testimonios

“Si yo hubiera quedado inconsciente en el accidente mis gatas habrían muerto”

Esta es la historia de Arantxa, quien un día vio en una publicación de Facebook dos gatitas que estaban enfermas y decidió adoptarlas. A menudo, las tenía que llevar al veterinario por sus problemas de salud y en uno de estos trayectos tuvo un accidente. Arantxa resultó herida, le tuvieron que poner collarín y llevarla al hospital.

Los policías le dijeron que las gatas irían al depósito de vehículos siniestrados y ella se negó a que esto sucediera antes de que encontrara a alguien se hiciera cargo de ellas. Al final una persona que pasaba por el lugar del accidente la ayudó y llamó a una amiga suya que recogió a las gatas. Arantxa cree que si hubiera quedado inconsciente seguramente sus gatas habrían muerto.

Carla y Vita tienen terror a viajar. Cuando entran en un coche, arañan, vomitan y defecan en sustransportines. Carla y Vita son las dos gatas que Arantxa López acogió hace ahora un año y medio en su casa cuando apenas contaban con tressemanas de vida. “Las vi en una foto en Facebook, en la perrera madrileña de Leganés. Estaban muy enfermitas”. Arantxa se enterneció, no lo dudó y se fue a buscarlas para tenerlas en acogida.

Debido al delicado estado en el que se encontraban, Arantxa tenía que llevarlas al veterinario casi a diario. Carla y Vita iban siempre en el asiento del copiloto, en su transportín bien sujeto al cinturón de seguridad. En uno de esos desplazamientos, justo cuando las gatitas empezaban a recuperarse, Arantxa sufrió un accidente de circulación.

“Me pasé una salida y entré por otra zona que no conocía. Al llegar a una especie de rotonda miré para salir y de un segundo a otro me embistió un vehículo que venía a bastante velocidad. El transportín de los animalessaltó, me golpeó en la cara y salió despedido hacia atrás. Vi a cámara lenta cómo el coche que me embistió entraba y salía del mío, y cómo saltaban los airbags. Empezaron a pitarme los oídos, estaba desorientada, con mucho miedo, mucho dolor, y no podía respirar”, relata Arantxa, recordando aquel fatídico día.

“La ocupante del otro vehículo salió de su coche porsu propio pie. Por el retrovisor vi que llevaba una silla de niños y le pregunté que si iba sola. Me dijo que sí y me sentí aliviada”, sigue contando Arantxa, a la que le horrorizaba pensar que en el accidente se hubiera visto involucrado algún niño o más adultos, además de ella y la conductora del otro vehículo.

Pese a encontrarse “aturdida y desorientada, con mucho miedo, mucho dolor y sin poder respirar bien”,su obsesión era saber qué había sido de sus gatas. “Están bien”, intentaba tranquilizarla la gente que había acudido en su ayuda. “Pero yo no las veía y eso me creaba mucha ansiedad”, afirma.

Al llegar la policía y la ambulancia, lossanitariostuvieron que sacarla del coche con un collarín, en camilla. Pese a su estado, le dio tiempo de ver el transportín de las gatas reventado. Arantxa pidió angustiada que alguien lasllevara al veterinario, informando de que el localse encontraba muy cerca, “tan solo a 500 metros”. “Pero nadie me hacía caso”, recuerda con tristeza.

“Empecé a llorar y dije que de ahí no me iba sin las gatas, por lo que me dejaron hacer una llamada”. Al final, consiguió que fuera su amiga Eva a por ellas. Solo entonces se quedó tranquila. Pero mucho más cuando supo que Vita y Carla, salvo el shock por el susto, por suerte estaban bien. En aquel momento Arantxa lo tuvo claro. “Decidí que no se iban a separar jamás de mi lado”.

Después de superar esa dura experiencia, Arantxa se pregunta qué habría pasado si ella hubiera quedado inconsciente tras el choque. “¿Qué habría sido de mis gatas? ¿Quién se habría hecho cargo de ellas? ¿Habrían terminado en el depósito, en su transportín roto, solas dentro de mi coche?”.