Terapias Asistidas con Animales y personas con autismo

El autismo es un trastorno psicológico en el que la persona se concentra en su mundo interior y progresivamente va perdiendo el contacto con la realidad exterior. Las características más comunes de este trastorno son: problemas para establecer relaciones sociales (soledad autista), problemas de lenguaje, necesidad de mantener su ambiente sin cambios ni alteraciones y, en algunas ocasiones, problemas de conducta con altos estados de agitación, ansiedad y conductas autolesivas.

Las Terapias Asistidas con Animales pueden resultar muy beneficiosas en personas con autismo porque ayudan a los participantes a relacionarse con el exterior y con otras personas gracias a las emociones y a la atención que despiertan. El vínculo entre animales y personas es el punto de partida para trabajar procesos de comunicación, relación y apertura emocional. Las actividades programadas para las sesiones de terapia con animales fortalecen la autoestima, lo cual ayuda a la persona con autismo a ganar confianza y seguridad en sí mismo y su entorno, entrenar su motricidad fina y gruesa, desarrollar habilidades de comunicación y propician escenarios de socialización.

Entre los cambios observables en las terapias asistidas con perros en centros de niños autistas se puede notar que la agresividad e introversión son menos habituales. Los niños van perdiendo el miedo al contacto visual, las sonrisas son más frecuentes, así como el comportamiento afectuoso y la comunicación con los otros. Las terapias crean un lazo especial entre los niños y los animales y se comportan de una manera más relajada.

Las Terapias Asistidas con Animales también hacen posible que la relación del animal con el paciente con autismo le proporcione mejoras en los campos del lenguaje y a nivel cognitivo. Los animales ofrecen una estimulación permanente, por ejemplo, en las terapias con niños autistas con problemas graves de lenguaje se refuerzan las actividades como el aprendizaje de las letras, la formación de frases, aprendizaje de las partes del cuerpo, entre otras actividades específicas en las que colabora el perro como motivador.

Aunque el autismo no tiene cura, es posible conseguir evolución y progresos con las terapias asistidas con perros. Es importante no olvidar que las Terapias Asistidas con Animales involucran no sólo a los pacientes, sino también a los animales y que en todo momento las actividades programadas deben tener en cuenta el bienestar animal.

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