Perros en residencias de ancianos

Alguno de los muchos beneficios

Las personas mayores que viven en residencias sufren algunos problemas sociales y de salud, ya que a menudo no se sienten queridas, les cuesta comunicarse con otras personas, y acaban teniendo una sensación de soledad, aislamiento y poca estimulación mental. Diversos estudios de los últimos 30 años han demostrado que la presencia de una mascota puede ser beneficiosa, en muchos sentidos, para las personas mayores que viven en una residencia, al igual que para aquellas que viven solas. Algunas formas en las que las mascotas pueden mejorar la calidad de vida en los centros geriátricos incluyen:

Contacto

El contacto físico es algo que mucha gente mayor puede echar en falta. Las mascotas son seres cálidos y cariñosos que se pueden acariciar, tocar o abrazar, lo que parece ayudar a reducir el estrés y ayuda a la salud en general.

Estimulación mental

A mucha gente mayor le falta estimulación, ya que la televisión suele ser el único entretenimiento y es de naturaleza muy pasiva. Una mascota atraerá la atención de todos y proporcionará estimulación mental a través de la vista, el tacto, el olfato y el oído.

Reminiscencia

Ver a un perro o a un gato nos traerá recuerdos de situaciones con mascotas del pasado. Recordar los viejos tiempos es positivo para los personas mayores. La mayoría de las personas mayores recuerdan a sus mascotas con gran afecto y cariño y son fuente de grandes recuerdos.

Facilitador social

Las mascotas han demostrado en numerosas ocasiones que son grandes facilitadores sociales, haciendo que aumente el contacto social y esto puede ser útil para la gente mayor que vive en una residencia o que vive sola. Salir a la calle con un perro suele ser motivo para entablar relaciones con el entorno vecinal y crear vínculos a través de los perros.

Afección sin juzgar

Los perros, y también los gatos, demuestran su afecto de todo corazón, sin importar la edad, el físico, la salud mental o la personalidad de la persona. Para ellos lo más importante somos nosotros y nos aceptan tal y cual somos.

Atraen la atención

Los perros, los gatos u otras mascotas atraerán la atención gracias a sus movimientos y sus exhibiciones de juegos y de afecto. Esto motivará a las personas mayores y despertará su interés y muchas veces entreteniéndoles.

Juegos

La gente mayor tiene pocas oportunidades de jugar, pero una mascota cariñosa puede ayudarles a dar rienda suelta a sus instintos más juguetones, centrándose en el presente y olvidando, aunque sea por unos minutos, de su presente.

Risas

Los mayores también tienen menos oportunidades para reírse. Un perro siempre hará algo extraño o divertido y provocará la risa en aquellos que hacía tiempo que no esgrimían una sonrisa.

Terapias

En muchos países de todo el mundo, España incluido, las terapias para gente mayor incluyen mascotas. Algunas residencias cuentan con su propia mascota, que suelen ser gatos, pájaros o peces en un acuario, ya que los perros necesitan muchos más cuidados y atenciones.

(en España hay muy poco voluntariado, todo y que existe no es la norma) Cada vez más existen entidades que, de manera periódica, llevan a perros o gatos a las residencias ya sea para realizar Actividades o Terapias. Los Centros Geriátricos se están dando cuenta de que es una de las mejores formas de enriquecer las vidas de sus huéspedes. Algunos estudios científicos han confirmado los diversos beneficios de las terapias con mascotas, como:

  • Reducción de la depresión
  • Reducción del uso de medicamentos
  • Reducción de la sensación de soledad
  • Reducción de los índices de estrés
  • Mejora de la salud física, como una presión arterial más baja
  • Aumento del apetito

Gracias a tal variedad de beneficios, esta terapia se ha aceptado de manera inmediata. Las residencias están cada vez más dispuestas a establecer programas con mascotas. El término «terapia asistida con animales» se usa para definir este enfoque médico, de modo que se está convirtiendo en un método cada vez más aceptado de ayudar a mejorar las vidas de nuestros mayores.