El primer estudio en el mundo sobre el vínculo entre personas y gatos

La Fundación Affinity y la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) han elaborado el primer estudio poblacional en el mundo sobre la relación entre personas y gatos, para conocer qué rol juega esta mascota en nuestros hogares y cómo se relacionan propietarios y felinos.

De esta manera la fundación ha dado inicio a la campaña "Contigo, 7 Vidas", que tiene por objetivo durante todo el 2016, al que ha declarado "el año del gato", descubrir a un compañero sorprendente.

El estudio, con resultados sorprendentes, ha desterrado varios tópicos sobre los gatos, ya que como ha manifestado, Isabel Buil, directora de la Fundación Affinity:

Nuestra sociedad los ha estigmatizado en varias ocasiones y les hemos otorgado una serie de cualidades negativas que no se ajustan a la realidad.

¿Cómo son en realidad los gatos?

En muchas ocasiones hemos escuchado decir que los gatos son muy independientes, muy suyos y que no dan cariño. Este estudio nos ha permitido descubrir que el 77% de las personas que conviven con un gato aprecia, precisamente, ese carácter independiente de su animal. Esto significa que respetan la personalidad del gato, tanto es así que el 94% de las personas que lo tiene disfruta simplemente con mirarlo.

Para seguir derribando tópicos, entre las cualidades que más destacaron los propietarios de gatos de sus mascotas son las de mimosos, el 92% asegura acariciar a su gato con frecuencia; juguetones, el 86% juega con él a menudo; y confidentes, el 60% de sus amos reconoce que comparte con su mascota confidencias que no diría a nadie más.


¿Qué nos aportan?

Evidencias que contrastan con la percepción de que la relación con los gatos es distante, son las que se desprenden de las respuestas obtenidas acerca de lo que aportan los felinos a sus propietarios. Para una gran mayoría de ellos, su gato es una fuente de compañía constante (83%), siempre está allí cuando lo necesitan (67%), y encuentran en él una fuente de apoyo emocional en momentos de dificultad. La relación entre las personas y sus gatos, por tanto, es muy estrecha y con un fuerte componente afectivo.


¿Todas las relaciones son iguales?

Este estudio representativo de la sociedad, que explica cómo es el vínculo entre personas y gatos, ha permitido identificar también dos perfiles de propietarios según la relación que tienen con su felino. El 35% responde a una persona que disfruta de su animal de compañía, pero que mantiene cierta distancia emocional, los pragmáticos. El 65% restante, los emocionales, vive la relación con su gato con una gran intensidad afectiva y sin dejar de admirar su personalidad y carácter independiente.


¿En qué se diferencian?

La diferencia entre un tipo de propietario y el otro radica en la aproximación emocional que mantiene con su felino. Los propietarios emocionales manifiestan más muestras de afecto, el 88% afirma que su gato está ahí siempre que se lo necesita, mientras que esto solo lo sostienen el 29% de los pragmáticos.

Por otro lado, sienten que su gato es una fuente de apoyo emocional, el 81% dice que su gato le ayuda a superar momentos difíciles, esto es compartido solo por el 37% de los pragmáticos. Los emocionales tienen en su mascota a un confidente, el 75% declaró que dice cosas a su gato que no diría a nadie más, lo mismo respondieron solo el 34% de los pragmáticos.

Además, para los propietarios pragmáticos, el coste percibido de convivir con un gato es superior y tienen menos interacción con su gato que los propietarios emocionales. El 49% de los propietarios pragmáticos piensa que cuidar de su gato es una tarea fácil, entre los emocionales el porcentaje llega al 84%; y mientras el 62% de los emocionales considera que mantener a su gato no es caro, solo el 29% de los pragmáticos comparte esta opinión.

Es equivocada la idea de que el vínculo que se forma entre una persona y un gato es menos intenso y emocional que el que se establece con un perro. Tan errónea como la idea de esperar que un gato se adapte al 100% a lo que nosotros deseamos en cada momento.

Isabel Buil, lo explica a través de la descripción del posicionamiento de algunos propietarios que no entienden cómo debe ser el vínculo con una mascota:

Si yo quiero acariciarte tu tienes que aceptar que yo te acaricie aunque tu no quieras. Y claro, esto ‘casa’ mal con el gato. Y ‘casa’ mal con la idea de respeto hacia el animal que nosotros creemos que tenemos que tener. No vives con un animal de compañía para que haga estrictamente lo que quieres. Vives con él para compartir una serie de experiencias.