No tengo jardín ni terraza, ¿Puedo tener perro?

Cuando estamos planteándonos adoptar una mascota surgen un montón de dudas y entre esas dudas encontramos la típica relacionada con nuestro hogar… ¿será mi casa lo suficientemente grande para mi perro?, ¿estará mi perro a gusto en mi pequeño salón?, ¿es necesario tener terraza o un gran jardín para que mis mascotas dancen libremente? 

Hombre, la verdad es que una casa grande con jardín sería perfecta tanto para tu mascota como para ti, ¿verdad? Pero por grande o pequeña que sea tu vivienda, lo más importante para poder vivir en perfecta armonía es tener en cuenta y satisfacer las necesidades fisiológicas, físicas y sociales de tu mascota.

La vida con mascota en un apartamento es muy común y debido al estilo de vida urbanita de gran parte de la sociedad, cada vez son más los perros que se adaptan a estos espacios.

Vivir en un apartamento no quiere decir: vivir en una caja de zapatos con vistas a un callejón… pero está claro que el tamaño cuenta. Los perros grandes disfrutarán en un espacio donde poder moverse a sus anchas y descansar tranquilamente cuando lo necesiten. Mientras que, incluso en un apartamento pequeño, los perros más diminutos parecerán unos verdaderos aventureros debido a su tamaño, aunque hay algunos perros grandes –como los Galgos–, que por su tranquilo talante, también se adaptan bastante bien a espacios reducidos.

Así que además del tamaño de tu futura mascota ten en cuenta su nivel de actividad: un perro pequeño y activo también agradecerá tener una terraza o jardín aunque sea ideal para perros de mayores dimensiones. Y si eres la típica persona que se lleva a todos lados a su perro y solo paráis por casa para dormir, incluso un perro activo puede adaptarse a un apartamento. Cuando llegue a casa, estará tan cansado que solo querrá descansar.

Los perros activos y aventureros son más propensos a sentirse cómodos en espacios abiertos y más amplios, en cambio, los perros de actitud más pasiva y pachona pueden ser buenos compañeros en hogares menos grandes. Así que sabiendo esto, plantéate antes de adoptar si podrás darle la vida que se merece. 

Pero no te quedes sin su compañía por no disponer de jardín o terraza, tenemos solución para ti: visita la protectora y descubre las diferencias que existen entre unos y otros. Podrás preguntar por la personalidad y las cualidades del animal, y consultar al personal de la protectora las características de tu hogar para que te asesoren en la elección del compañero ideal. 

Y si ya has adoptado y resulta que tu perro es muy activo y nervioso, no te asustes si en un principio se le hace pequeño el piso, te daremos algunos consejos: 

Edúcalo a comportarse en un espacio reducido: enséñale que en casa no se hacen juegos movidos pero sí juegos más tranquilos como aprender a sacar comida de un juguete interactivo; crea una rutina de actividades para que aprenda a relajarse entre una y otra y enséñale ejercicios que pueden ser útiles para mejorar la convivencia, como a tumbarse y quedarse quieto. La educación basada en el refuerzo positivo es sin duda de las actividades más divertidas y gratificantes que llevarás a cabo con tu mascota. Le encantará y le agotará a partes iguales y además el vínculo que crearéis será cada sesión más fuerte.

Cánsalo. Antes de que te canse él a ti, cánsalo. Sal a correr con él, recorre la ciudad mientras observas el mundo, dedícale tiempo para cubrir la actividad física que necesita, deja que juegue con otros perros. Disminuirá considerablemente sus ganas de jugar en casa o incluso destrozar cosas.

Pero después de tanto hablar sobre el espacio y la actividad física, recuerda que existen otros factores que están estrechamente ligados con el hecho de que nuestro amigo se encuentre más o menos feliz en casa, y mucha de esa felicidad vendrá determinada por nuestro comportamiento y nuestra manera de hacer las cosas.

Aunque tu perro sea un perro casero y pienses que su hábitat se ha convertido en el sofá, no te equivoques, necesitará salir, tener contacto con otros perros y ver el mundo y eso no hay sofá que lo cambie. Así que daros largos paseos para entrar en contacto con otros perros, hacer ejercicio, jugar, explorar el ambiente, ver a gente. Esto hará de tu colega un perro más feliz y menos propenso a desarrollar comportamientos problemáticos.

También puede ocurrir que nuestro perro se sienta solo durante todo el día mientras nosotros pensamos que está increíblemente bien porque está en un jardín cuando lo que realmente ocurre es que tu mascota quiere estar junto a ti. Así que, a pesar de que tu perro disponga de una terraza, de un jardín o simplemente de un piso, no le dejes demasiadas horas solo y procura estar junto a él.

Por último recordarte que no existen terrazas demasiado grandes ni jardines demasiado pequeños cuando se trata de dar cariño y estar con nuestro animal. Él estará deseando continuamente estar con nosotros y ese seguro será un sentimiento mutuo. Ahora ya puedes ir a adoptar sin problema.